La artritis psoriásica es una enfermedad inflamatoria crónica que incide en las articulaciones de las personas que tienen psoriasis en su piel (entre un 10% y un 30% de pacientes a lo largo de toda su vida puede padecerla).

No es una enfermedad tan benigna como se suponía en un principio ya que, si no se trata de forma adecuada y precoz, puede producir una afectación poliarticular con grave discapacidad en más de un tercio de los casos.

También hay que tener en cuenta que los afectados de los tipos de psoriasis más acentuadas que no se controlan y que, a la vez, tienen afectación importante en sus dedos (ungueal) tienen más probabilidades de desarrollarla.

El inicio de este tipo de artritis se suele dar entre los 30 y los 50 años, tanto en mujeres como en hombres, y no hay pruebas que la puedan detectar.

Oligoartritis de rodilla

Oligoartritis de rodillas
Fotografías cedidas por la SER.

La inflamación viene acompañada de dolor, aumento de la temperatura de la zona afectada y dificultad para moverla.

Si se produce una inflamación importante es necesario que acuda a su médico o especialista ya que, si no se trata de manera urgente, el tejido de la articulación puede iniciar un proceso de erosión que acabe por destruirlo. Si así ocurre se produciría a la larga una deformidad en el área afectada acompañada de dificultad de movimiento.

Hay que tener en cuenta que el dolor que tienen los pacientes con artritis ocurre en reposo y mejora y puede desaparecer al mover la articulación.
En esto se diferencia del dolor producido por la artrosis, que desaparece cuando se está en reposo y aparece cuando la persona mueve la articulación.

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Si el diagnóstico se confirma, el afectado ha de tener claro que este tipo de artritis es una enfermedad crónica, que no se cura, pero que se puede tratar.

Los tratamientos existentes la controlan, detienen el daño en la articulación, eliminan la inflamación y el dolor.

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El reumatólogo, aunque es importante que el médico de cabecera y el dermatólogo tengan conocimientos básicos de la artritis psoriásica, ya que, en el 75% de los casos, las lesiones en la piel preceden a la artritis.

Así la pueden detectar y proceder a derivar al paciente al reumatólogo para que haga el diagnóstico y su posterior seguimiento.

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En ocasiones, la afectación articular aparece meses o años antes que las lesiones cutáneas, o a veces las lesiones de la piel son mínimas y pueden haber pasado desapercibidas al médico e incluso al paciente.

Si un paciente con psoriasis nota dolor o hinchazón articular,debe consultar al médico y preguntarle por esta posibilidad.
El diagnóstico precoz de la artritis psoriásica es fundamental para evitar las secuelas comentadas.

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2,3% de la población española

La psoriasis afecta a un 2,3% de la población española y la artritis entre un 10% y 40% de estos pacientes.

Se trata de más de un millón de personas afectadas de psoriasis y entre 100.000 y 200.000 pacientes de artritis psoriásica en España. Así pues, es una enfermedad frecuente.

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Tanto la psoriasis como la artritis psoriásica no se heredan, aunque si hay factores genéticos que predisponen a padecerlas.

Alrededor del 30% de los pacientes con psoriasis
tiene antecedentes de familiares con esta enfermedad.

Ello quiere decir que los hijos de una persona con psoriasis tienen más probabilidades de tener psoriasis que los hijos de personas sin psoriasis, pero no forzosamente van a tenerla, lo mismo sucede con la artritis psoriásica.

De momento no es posible predecir si el hijo de alguien con psoriasis va a tener o no psoriasis.

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60-70%
de los pacientes
Entre el 60 y el 75% de los pacientes que ya tienen psoriasis sufren después artritis (con una media de 10 años entre la aparición de la afectación cutánea y el diagnóstico de la artritis).

10-25%
de los casos
En el 10-25% de los casos, la artritis aparece antes que las afectaciones en la piel (y ello puede hacer que se confunda con una artritis normal)

10-15%
de las ocasiones
Y en un 10-15% de las ocasiones las manifestaciones y reumatológicas aparecen de forma simultánea.

También hay que tener en cuenta que la gravedad de la artritis no tiene relación con el tamaño de la psoriasis en la piel.

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No, una persona puede tener una psoriasis cutánea muy grave y no tener artritis y al revés. La gravedad de la artritis no tiene relación con la extensión de la psoriasis en la piel, ni con la inflamación y descamación de las lesiones.

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Psoriasis ungueal

Psoriasis ungueal
Fotografías cedidas por el Dr. Ribera.

Cuanto mayor y más intensa es la afectación ungueal, más probable es que haya artritis psoriásica.

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Afectación ungueal (onicopatía psoriásica)
Fotografías cedidas por la SER.

La afectación ungueal en la psoriasis se manifiesta en forma de:

  • Manchas rojas o amarillas
  • Engrosamiento
  • Escamas por debajo de la uña u hoyuelos de 1mm en su superficie como en un dedal (piqueteado ungueal). A veces, se produce la destrucción y desaparición temporal de toda la uña.

Se trata de una afectación antiestética y puede ser dolorosa y dificultar ciertos trabajos y actividades de la vida diaria. Su diagnóstico es difícil.

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Esta enfermedad tiene un comportamiento diferente según la persona que la sufre, tanto por lo que respecta a las articulaciones afectadas como a su desarrollo durante la vida, como ocurre con la psoriasis cutánea.

No hay una clasificación definida, aunque desde el punto de vista de manifestaciones clínicas podemos distinguir varios grupos diferentes.

Artritis oligoarticular simétrica

Artritis oligoarticular (pocas articulaciones) asimétrica. Es la más frecuente (la padecen el 70% de los pacientes) y afecta las articulaciones de las extremidades.

Artritis poliarticular

Artritis poliarticular (muchas articulaciones) simétrica. Es similar a la artritis reumatoide y afecta al 15% de los pacientes.

Artritis de la columna y las articulaciones de la pelvis

Artritis de la columna y las articulaciones de la pelvis es la manifestación axial de la psoriasis y un rasgo común y característico de toda la familia de las espondilartritis, familia a la que pertenece la artritis psoriásica. Pueden presentar estas manifestaciones entre un 15-30% de pacientes.

artritis interfalángica distal

Artritis de las puntas de los dedos de las manos o de los pies (artritis interfalángica distal). Esta forma suele asociarse a afectación ungueal.
La tienen un 5% de pacientes.

Artritis mutilante.

Artritis mutilante. Aparece deformidad y acortamiento de los dedos en forma de telescopio. Muy rara aunque destructiva y deformante. La tienen un 5% de pacientes.

Formas clínicas de artritis psoriásica
Fotografías cedidas por la SER.

Actualmente y a fines prácticos los
reumatólogos distinguimos 3 tipos
de Artritis psoriásica
:

Artritis Psoriásica Axial Artritis Psoriásica Periférica Artritis Psoriásica Mixta

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Si, puede afectar a los ojos. Se han descrito afectaciones oculares, la mayoría conjuntivitis aunque los pacientes también pueden desarrollar uveítis.

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Los factores que pueden desencadenar la enfermedad o empeorarla son el estrés, la tensión psicológica, traumatismos y algunos medicamentos.

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Evolución artritis psoriásica

Puede presentar una afectación muy intensa y precoz, con una importante limitación funcional con afectación de muchas articulaciones, hasta formas menos agresivas con afectación de pocas articulaciones y con escasa o nula limitación del movimiento y de la vida del paciente.

Afortunadamente, con un diagnóstico precoz y un tratamiento correcto se consigue una buena evolución y frenar el daño estructural y la discapacidad.

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Es el reumatólogo quién debe tratar y controlar un paciente con artritis psoriásica.

Se trata de un tratamiento bastante específico para cada paciente. En algunos casos de artritis psoriásica muy leve o muy bien controlada, el reumatólogo puede apoyarse en el dermatólogo y el médico de cabecera para el control de la enfermedad.

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Sí. El sobrepeso y el tabaco son factores asociados también a una mayor comorbilidad y gravedad de la enfermedad.

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